Ciertamente hay más mundos para encontrar en el espacio. El 28 Noviembre de 2008, los astrónomos descubrieron un nuevo miembro en el Cinturón de Kuiper. Fue nombrado Varuna. Si bien es más pequeño que Plutón (Su diámetro es cercano a los890 Km. contra los 2300 de Plutón) y no es considerado un planeta, esto demostró que hay más objetos sin descubrir en el borde del Sistema Solar. En Enero de 2005, astrónomos que estaban utilizando el Observatorio de Monte Palomar en California, encontraron un cuerpo celeste orbitando al sol a una distancia de 16 mil millones de Km. (aproximadamente) del Sol, tres veces la distancia entre el Sol y Plutón. El objeto es un poco mayor que Plutón y tiene un pequeño satélite, fue designado como UB313 (Posteriormente se le denominó Eris). Originalmente se le conoció como el décimo planeta, pero oficialmente fue designado como un planeta enano, tal como Varuna y Plutón. Irónicamente, el hallazgo de un “décimo planeta” no incrementó el número de planetas después de todo, por el contrario, causó la ‘degradación’ de Plutón, así que nuestro Sistema Solar tiene oficialmente ocho planetas.

Los astrónomos continúan su búsqueda estelar por miembros adicionales de nuestro Sistema Solar y hay indicios de que Eris no es el único cuerpo allá afuera. Aún si nosotros no encontramos planetas grandes en nuestro sistema, aún hay planetas en el espacio exterior.

En el otoño de 1991, el astrónomo Alex Wolszczan de la Cornell University estaba estudiando un tipo de estrella denominado Pulsar, cuando notó algo inusual. Algunos pulsares normalmente giran a razón de cientos de rotaciones por segundo, y en cada giro, envían un fuerte radio-pulso al espacio. El giro de cada pulsar no presenta variaciones, haciendo que la emisión radial sea regular. Wolszczan se asombró al encontrar que este pulsar en particular (denominado PSR 157+12) cambiaba el ritmo de sus pulsaciones de vez en cuando. En ocasiones, el pulso se retrasaba, y en otras se adelantaba. Wolszczan dedujo que la única explicación era que la estrella se ‘tambaleaba’ debido al tirón gravitacional de varios planetas que lo orbitaban.

Desde entonces, muchos planetas han sido descubiertos afuera de nuestro Sistema Solar y hay probablemente miles de millones más por encontrar. Aunque, dadas las enormes distancias involucradas, los astrónomos tienen que inferir su existencia para observar sus efectos en las estrellas, más allá que verlos en un telescopio, los científicos están confiados de que están allí y de que se tiene la capacidad para hacer algunas predicciones acerca de su tamaño y clima, basándose en sus efectos gravitacionales. En el futuro, la NASA, la ESA u otras agencias espaciales, podrán poseer un súper-telescopio en el espacio que les permita observar directamente esos cuerpos distantes y obtener más información.

Una cosa es segura, ahora que estamos buscando más allá de nuestro Sistema Solar, no hará falta la búsqueda de un Planeta X para los astrónomos.

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