Cada dos años, la National Science Foundation produce un reporte “Science and Engineering Indicators” diseñado para investigar la comprensión del público de los conceptos de la ciencia. Y cada dos años, re-aprender el hecho de que los adultos estadounidenses están cada vez menos dispuestos a aceptar la evolución y el Big Bang como un hecho, tal como los otros países industrializados.

En este momento ¿hubo un salto cuántico en la alfabetización científica estadounidense? Pues no. En lugar de la National Science Board, que supervisa la fundación, optaron por salir de la sección que se había discutido, argumentando que las preguntas fueron los “indicadores de fallas de los conocimientos científicos ya que las respuestas combinaron conocimientos y creencias”.  En corto, si sus creencias religiosas requieren respuestas para descartar hechos científicos, la junta (Board) no cree que sea apropiado exponer esta verdad.

La sección existe, sin embargo, y la revista Science la obtuvo. Cuando se presenta la declaración “Los seres humanos, tal como los conocemos,  se desarrollaron de especies animales tempranas”, solo 45% de los interrogados dijeron “Cierto”.  En contraparte, en otros países se obtuvieron los siguientes resultados: Japón, 78%, Unión Europea, 70%, China, 69% y Corea del Sur, 64%. Solo el 33% de los estadounidenses concuerdan en que “el Universo inició con una gran explosión”.

Considerando los resultados de una encuesta Pew en 2009: 31% de los adultos estadounidenses creen que “los humanos y otras especies vivas han existido tal como están desde el inicio de los tiempos”. El estudio más esclarecedor fue la ‘categorización’ de las respuestas, de acuerdo a la actividad religiosa, lo que sugiere que los más devotos están en promedio menos dispuestos a aceptar la evidencia de la realidad. Los protestantes evangélicos  tienen la tasa más alta de rechazo, 55%, seguida de cerca por el grupo de todas las religiones que atienden ‘servicios’ en promedio una vez por semana, 49%.

No se que sea más peligroso, que las creencias religiosas obliguen a algunas personas a elegir entre el conocimiento y el mito o que señalen que estar fuera de la religión puede proporcionar ignorancia, y opinar lo contrario, sea tomado como tabú, y por ello, ser considerado intolerante de la religión.

Sorprendentemente, los que más hablan son aquellos que deberían estar más preocupados por guardar silencio. Los líderes religiosos deben ser responsables de sus ideas. Leí en un periódico (sitio web, en realidad, el link está al final del post)  de Arizona, que la hermana Margaret Mc Bride, administradora de categoría superior en el Hospital St. Joseph en Phoenix, autorizó un aborto legal para salvar la vida de una joven de 27 años de edad, madre de cuatro niños, que tenía once semanas de embarazo, y sufría complicaciones graves de hipertensión pulmonar, ella tomó esa decisión tras consultar con la familia de la joven, sus médicos y el comité de ética local. Sin embargo, el obispo de Phoenix, Thomas Olmsted, de inmediato excomulgó a la hermana Mary, argumentando que “La vida de la madre no puede ser preferida sobre la del niño”. Ordinariamente, un hombre que de manera insensible deja morir una mujer, dejando huérfanos a sus hijos, sería llamado monstruo (como mínimo), lo que no debe cambiar solo por el hecho de que es un clérigo.

Mantener libre de críticas a la religión, es a la vez injustificado y peligroso. A menos que estemos dispuestos a exponer la irracionalidad religiosa en cuanto surja, fomentaremos las políticas públicas irracionales y promover la ignorancia sobre la educación para nuestros descendientes.

Nun at St. Joseph’s Hospital rebuked over abortion to save woman

http://www.azcentral.com

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