Ciencia y Creacionismo Parte 07. Distribución de las Especies

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La biogeografía también ha contribuido con evidencia sobre la descendencia de antepasados comunes. La diversidad de la vida es asombrosa. Aproximadamente 250,000 especies de plantas vivas, 100,000 especies de hongos y más de un millón de animales han sido descritos y nombrados, cada uno ocupando su muy peculiar escenario o nicho ecológico, y el censo está lejos de estar completo. Algunas especies, como la humana y los canes, pueden vivir en gran variedad de ambientes, otras son sorprendentemente especializadas. Una de las especies de hongos (Laboulbenia) crece exclusivamente en la parte trasera de las alas de un escarabajo (Aphaenops cronei) encontrado en algunas cavernas del sur de Francia. La larva de la mosca Drosophila carcinophila solo puede desarrollarse en ranuras especiales debajo de las ‘solapa’ del tercer par de apéndices orales de un cangrejo de tierra que solo puede encontrarse en ciertas islas caribeñas.

¿Cómo podemos hacer inteligible la diversidad colosal de los seres vivos y la existencia de tales extraordinaria y aparentemente caprichosas criaturas como los hongos, escarabajos y moscas ya descritas? ¿Y por qué son grupos de islas como los Galápagos habitadas tan a menudo por formas similares a las del continente cercano, pero pertenecen a especies diferentes? La teoría evolutiva explica que la diversidad biológica resulta de la descendencia de predecesores locales o migrantes adaptados de sus diversos ambientes. Esta explicación puede ser evaluada examinado las especies presentes y los fósiles locales para ver si tienen o no estructuras similares, las cuales podrían indicar como una es derivada de la otra. También, debe haber evidencia de que las especies sin un ancestro local establecido hayan migrado a la localidad.

Siempre que tales pruebas se han llevado a cabo, estas condiciones han sido confirmadas. Un buen ejemplo es proporcionado por las poblaciones de mamíferos del norte y sur de América, donde es notable que diferentes organismos nativos evolucionaran en aislamiento hasta que emergió el istmo de Panamá hace aproximadamente 3 millones de años. Posteriormente, el armadillo, el puercoespín y la zarigüeya (Mamíferos originarios de Suramérica) emigraron hacia el norte, junto con otras especies de plantas y animales, mientras el león de montaña y otras especies norteamericanas realizaron su cruce por el istmo hacia el sur.

La evidencia que Darwin encontró por la influencia de la distribución geográfica de la evolución de los organismos se ha fortalecido conforme se avanza en el conocimiento. Por ejemplo, aproximadamente dos mil especies de moscas pertenecientes al género Drosophila se encuentran en la actualidad en todo el mundo. Aproximadamente el 25% vive solo en Hawai. Más de mil especies de caracoles y otros moluscos de tierra se encuentran también en Hawai. La explicación biológica para la multiplicidad de especies relacionadas en localidades remotas es que tal diversidad es consecuencia de su evolución de pocos ancestros comunes que colonizaron un ambiente aislado. Las islas Hawaianas están lejos de cualquier continente u otras islas, y sobre la base de la evidencia geológica nunca han estado unidas a otras tierras. En consecuencia, los pocos colonizadores que arribaron a estas islas encontraron disponibles muchos nichos ecológicos, donde ellos podrían, en numerosas generaciones, experimentar cambios evolutivos y diversificación. Los únicos mamíferos que habitaban las islas cuando el ser humano arribo, era un murciélago, de forma similar, muchas otras especies de plantas y animales se encontraban ausentes.

Las islas Hawaianas no son menos hospitalarias que otras partes del mundo para las especies ausentes. Por ejemplo, los puercos y las cabras se han multiplicado en forma silvestre en Hawai y también han prosperado otras especies domésticas. La explicación científica para la ausencia de muchos tipos de organismos y la gran multiplicación de unos cuantos, es que muchas especies de organismos nunca llegaron a las islas, por su aislamiento geográfico. Aquellas que lo hicieron, se diversificaron con el tiempo por la ausencia de organismos afines que pudieran competir por los recursos.

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Ciencia y Creacionismo Parte 06. Estructuras Comunes

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Therapsida

Las inferencias acerca de la descendencia común derivadas de la paleontología son reforzadas por la anatomía comparativa. Por ejemplo, los esqueletos de los humanos, ratones y murciélagos son sorprendentemente similares, a pesar de las diferentes formas de vida de esos animales y la diversidad de ambientes en el cual florecieron. La correspondencia de estos animales, hueso por hueso, puede ser observada en cada parte del cuerpo, incluyendo las extremidades; sin embargo, una persona escribe, el ratón corre y un murciélago vuela con estructuras construidas de huesos que son diferentes en detalle pero similares en la estructura general y en la relación de uno con otro.

Se les denomina estructuras homólogas y se ha concluido que la mejor explicación es la descendencia común. Anatomistas comparativos investigan tales homologaciones, no solo en la estructura ósea sino en otras partes del cuerpo, que elaboran relaciones en diversos grados de similitud, Sus conclusiones proveen importantes inferencias acerca de los detalles de la historia evolutiva, inferencias que pueden evaluarse por comparaciones de la secuencia de las formas ancestrales en el registro paleontológico.

Las orejas y mandíbulas de los mamíferos son instancias en las cuales la paleontología y la anatomía comparativa se combinan para mostrar un ancestro común a través de etapas de transición. La mandíbula inferior contiene solo un hueso, mientras que los reptiles poseen varios. Los otros huesos en la mandíbula de los reptiles son homólogos con huesos encontrados en las orejas de los mamíferos. Los paleontólogos han descubierto formas de vida intermedias entre los mamíferos y los reptiles (Therapsida) con una doble mandíbula articulada, una parte compuesta por huesos que aun persisten en las mandíbulas de los mamíferos y otra consistente de huesos que eventualmente se han vuelto parte de su oído.

Ciencia y Creacionismo Parte 05. El Registro Fósil.

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A pesar de que Darwin, antes que otros, fue el primero que reunió evidencia convincente sobre la evolución biológica, hubo académicos que previamente habían reconocido que los organismos en la Tierra habían cambiado sistemáticamente en largos periodos de tiempo. Por ejemplo, en 1799, un ingeniero de nombre William Smith reportó que, en ininterrumpidas capas de rocas, los fósiles se produjeron en un orden secuencial definido, con una apariencia similar a las criaturas modernas, cada vez más cercanos a la cima. Dado que las capas del fondo se establecieron antes y por lo tanto, son más antiguas que las capas superiores, la secuencia de los fósiles también podría dar una cronología de lo más antiguo a lo más reciente. Sus hallazgos fueron confirmados y extendidos en la década de 1830 por el paleontólogo William Lonsdale, quien reconoció que los restos fósiles de los estratos inferiores eran más primitivos que los ubicados en los superiores. Hoy, se han identificado miles de depósitos antiguos que muestran las sucesiones correspondientes de organismos fósiles.

Por lo tanto, la secuencia general de fósiles ya había sido reconocida antes de que Darwin concibiera la descendencia con modificaciones. Pero los paleontólogos y geólogos previos a Darwin utilizaron la secuencia de fósiles, no como una prueba de la evolución biológica, sino como una base para la elaboración de la secuencia original de los estratos de roca que había sido estructuralmente alterado por los terremotos y otras fuerzas.

En la época de Darwin, la paleontología era todavía una ciencia rudimentaria. Gran parte de la sucesión geológica de las rocas estratificadas fueron desconocidas o insuficientemente estudiadas. Darwin, por lo tanto, se ocupó por la rareza de las formas intermedias entre algunos de los mayores grupos de organismos.

La erosión ha expuesto capas de roca sedimentaria, cerca de Paria River, en Utah, EEUU.

Hoy, muchos de los huecos en el registro paleontológico se han cubierto por las investigaciones en de los investigadores. Cientos de miles de organismos fósiles, encontrados en las secuencias de rocas han sido datados, representan sucesiones de las formas a través del tiempo y manifiestan muchas transiciones evolutivas. Como se mencionó previamente en este blog, la vida microbiana de tipo más simple ya existía hace 3.5 mil millones de años. La evidencia más antigua de organismos más complejos (Como las células eucarióticas), fueron descubiertas en fósiles de aproximadamente 2 mil millones de años. De los organismos multicelulares (Como los hongos, plantas y los animales) solo se han encontrado evidencias en los estratos geológicos más recientes. La siguiente lista muestra el orden en el que fueron apareciendo formas de vida cada vez más complejas:

Se han descubierto muchas formas de vida intermedias entre los peces y los anfibios, entre anfibios y reptiles, entre reptiles y mamíferos, y a lo largo de la línea de primates, tan a menudo que es difícil identificar categóricamente cuando se produce la transición de una especie a otra en particular. De hecho, casi todos los fósiles pueden ser considerados como productos intermedios en cierto sentido, son formas de vida que precedieron a otras.

El registro fósil proporciona una evidencia consistente de cambio sistemático en el tiempo. A partir de esta gran cantidad de evidencia, se puede predecir que no se encuentran cambios en el futuro de los estudios paleontológicos. Esto es, los anfibios no aparecerán antes que los peces o los mamíferos antes que los reptiles. Esta predicción es confirmada por la evidencia acumulada hasta hoy. 

Se han descubierto muchas formas de vida intermedias entre los peces y los anfibios, entre anfibios y reptiles, entre reptiles y mamíferos, y a lo largo de la línea de primates, tan a menudo que es difícil identificar categóricamente cuando se produce la transición de una especie a otra en particular. De hecho, casi todos los fósiles pueden ser considerados como productos intermedios en cierto sentido, son formas de vida que precedieron a otras.

El registro fósil proporciona una evidencia consistente de cambio sistemático en el tiempo. A partir de esta gran cantidad de evidencia, se puede predecir que no se encuentran cambios en el futuro de los estudios paleontológicos. Esto es, los anfibios no aparecerán antes que los peces o los mamíferos antes que los reptiles. Esta predicción es confirmada por la evidencia acumulada hasta hoy.